Los Potros de Hierro volvieron a disputar un partido de Liga MX como locales en el Estadio Banorte (antes Estadio Azteca) por primera vez desde 2007 y respondieron con una actuación llena de carácter para igualar 1-1 frente al América, en un duelo correspondiente a la Jornada 2 del Apertura 2026.
El regreso del Atlante al Estadio Banorte quedará marcado como una noche especial para la institución y su afición. Después de casi dos décadas sin disputar un encuentro de Primera División como local en ese escenario, los Potros de Hierro firmaron un valioso empate 1-1 frente al Club América en un partido intenso y con un ambiente de fiesta en las tribunas.
Las Águilas tomaron la ventaja gracias a Eugenio Pizzuto, quien volvió a aparecer como uno de los hombres importantes del conjunto azulcrema en el arranque del torneo. Sin embargo, el equipo dirigido por Miguel Herrera nunca dejó de competir y encontró la igualdad para desatar la celebración de la afición azulgrana, que volvió a vivir una noche de Liga MX en su histórica casa.
Más allá del resultado, el encuentro tuvo un significado especial por representar el regreso oficial del Atlante como local al inmueble que durante décadas fue parte de su historia. El equipo mostró personalidad, intensidad y capacidad de reacción frente a uno de los candidatos al título, consiguiendo así su primer punto del Apertura 2026.
Para el América, el empate significó dejar escapar la oportunidad de mantener el paso perfecto en el inicio del campeonato, aunque el conjunto de Guillermo Almada continúa sumando en un torneo que apenas comienza. Del lado azulgrana, el resultado representa una inyección de confianza para un proyecto que busca consolidarse nuevamente en la máxima categoría del futbol mexicano.
La noche terminó con un sabor especial para el atlantismo: el “Equipo del Pueblo” volvió a sentirse en casa y respondió con un resultado histórico ante un rival de gran jerarquía, en un partido que simbolizó el renacer de una institución con enorme tradición dentro del futbol mexicano.