Ciudad de México 14 de Agosto 2026
Ganar no es suficiente cuando vistes la camiseta del Club América; convencer, arrollar y mantener la guardia alta son exigencias no negociables. Con esa contundencia y madurez se plantó Alexa Soto ante los medios de comunicación, dejando en claro que el reciente e histórico 10-0 frente a Cruz Azul no ha mareado al vestidor azulcrema, sino que ha elevado aún más la vara competitiva de cara a su próximo compromiso ante Puebla y el reencuentro con su casa renovada.
Para la juvenil atacante americanista, el secreto del arrollador presente del equipo no radica únicamente en la pizarra táctica, sino en la feroz competencia interna del día a día. «La competencia que hemos creado nos ha servido sobre todo para mantenernos en el nivel. Si le bajo tantito, hay alguien en mi puesto trabajando el doble que me puede superar», sentenció Soto, reflejando el ADN de un plantel que, tras conquistar el triplete, se niega rotundamente a caer en la zona de confort.
Lejos de pecar de exceso de confianza, la atacante azulcrema subrayó que el cuerpo técnico mantiene un nivel de exigencia implacable: aun en las victorias más abultadas, siempre hay detalles por pulir. Esa misma mentalidad es la que ha erradicado aquellas viejas lagunas donde el equipo bajaba el ritmo en los complementos; hoy, la consigna es mantener la intensidad los 90 minutos y el tiempo de compensación.
Respecto a la etiqueta de «el rival a vencer» que la Liga MX Femenil le cuelga a las de Coapa, Alexa no rehúye a la responsabilidad: la abraza. «A nosotras nos encanta esa presión; nos hace salir con más hambre de demostrar que nadie va a venir a ganarnos, y menos en nuestra casa».
El América Femenil no solo presume pegada y títulos; exhibe el temple de un gigante insaciable que entiende su grandeza como un ejercicio diario de humildad, trabajo y respeto por la camiseta.
Ingrid Cienfuegos para Baloneros Sport