Por segundo torneo consecutivo de renombre, México cae eliminado en la fase de grupos tal y como sucedió en Qatar 2022 y ahora en un regreso fugaz a la Copa América 2024 celebrada en Estados Unidos.
Con tan solo un gol en 3 partidos, el seleccionado mexicano dio una actuación bochornosa en un grupo que pintaba como favorito a pasar como líder antes del inicio del torneo por muchos mexicanos y personas cercanas a este deporte. El domingo, la sorpresa del torneo, Venezuela consiguió 3 de 3 victorias con contundencia y corazón, donde apelarán a la fe en una eliminatoria complicada vs Argentina, más no imposible.
Regresando a México, ciertamente ya sobran las palabras para describir y explicar el pésimo nivel en TODAS las categorías y la inmensa crisis de crecimiento de talento mexicano, pues básicamente cualquier aficionado que de verdad conoce y ve fútbol mexicano al que usted le pregunte, obtendrá la misma respuesta pesimista de un producto tan malo, pero que lamentablemente una y otra y otra vez seguimos apoyando como si por arte de magia vaya a ganar algo o conseguir algo.
Pues el problema que presenta actualmente el fútbol mexicano y que se engrandece a base de los lamentables resultados de la selección mayor varonil, es uno que toma forma a raíz de muchos elementos que simplemente no funcionan, hay que cambiar, no quieren cambiar y seguramente no van a cambiar a corto y mediano plazo.
Con una liga carente de calidad y espectáculo, donde la mayoría de jóvenes que debutan (mexicanos) tienen algunos minutos para demostrar, pero en caso de no lograrlo al siguiente torneo están o fuera del equipo o en categorías inferiores simplemente perdiendo el tiempo. Una liga donde quizá no está mal que lleguen jugadores extranjeros, al contrario, pueden ser un factor para mejorar el espectáculo, pero lamentablemente la mayoría son todo lo contrario, jugadores muy regulares a los cuales seguramente los jóvenes locales no tendrían nada que envidiarles, pero sus oportunidades se ven limitadas por el simple hecho de competir de manera desigual a pesar de tener las condiciones para progresar.
Hace unos días presentaban el regreso de la regla de menores y el regular filtros para los jugadores extranjeros que serán fichados, sí bien no suena tan mal, particularmente la regla de los jóvenes ya estaba y la quitaron, cortando progreso a una generación que a día de hoy no disputará uno de los torneos más importantes como los Juegos Olímpicos en París 2024, un torneo que ciertamente duele que México no se encuentre en la categoría fútbol masculino, donde una generación con una que otra característica interesante no tendrá rodaje ni jamás volverá a tener la oportunidad de disputar, esperando qué sucede con la próxima de cara a la siguiente eliminatoria.
Mucho se habla del Ascenso y Descenso, de la regulación de equipos para que cumplan con una buena infraestructura “digna” de una primera división, DIGNA ¿Por dónde?, cuando hay plazas de primera división del fútbol mexicano que no se llenan, tienen pésimas instalaciones sanitarias, le brindan pésimas condiciones a sus canteranos y equipos femeniles, donde equipos que hoy conforman la Liga de Expansión están al borde de desaparecer o mudarse de plaza con un nuevo dueño porque a las personas que las mantienen ya no pueden seguir con un proyecto sin futuro y sin retorno de inversión, donde solo se les da largas y largas a pesar de que algunos sí cumplen con las condiciones para perfectamente formar parte de primera, pero aún así y no cumplieran con ellas, es lamentable como podemos ver ejemplos de otros países que son potencia en este deporte y no importa la calidad de su infraestructura, simplemente fútbol e inversión a un buen plazo, pues más allá de irnos a Inglaterra donde un equipo de división 10 algún día con constancia, proyecto poco a poco algún día puede llegar a segunda y luego a la Premier League, lo cual sí bien es muy complicado, no es imposible ni tampoco se les limita, al contrario, se encuentran ante un sistema justo para el progreso que se gana en la cancha.
Otro ejemplo de lo anterior es Uruguay, un país pequeño en el cual hemos visto instalaciones bastante pobres, pero aún así tienen un proyecto y buen fútbol, basta hoy con ver el 11 de Uruguay y los equipos en donde juegan, basta con ver el trabajo de Marcelo Bielsa y la forma en la que los está haciendo competir de nueva cuenta en la Copa, un entrenador que dicen las malas lenguas estuvo a punto de dirigir a México, pero NO, los dirigentes no lo quisieron por un millón de pretextos lamentables, donde Bielsa les puso las cartas sobre la mesa, les dio un proyecto real al que México sin problema podía costear, pero simplemente no le quisieron dar las llaves de todo lo que involucra a la selección ¿Por qué? Pues porque no era rentable para ellos mantener más hermetismo, invertir para ganar, solo ganar y ganar con un producto alimentado por nosotros como afición que simplemente no hacemos nada.
Es ahí donde entra otro problema de nuestro fútbol, pues más allá de todo lo que se diga de la corrupción que hay para aspirar a primera y todo lo mencionado anteriormente, etc. La actualidad de este deporte va más allá de simples negocios, o que si hay o no ascenso, está impregnado en una cultura que desfavorece el practicar y desarrollar mejores características deportivas.
Pues sí, este problema también es cultural en un país que le encanta en fútbol, donde además de tener una selección perdedora, el factor: éxito deportivo=éxito financiero aquí no existe, pues particularmente la selección es una de las MÁS lucrativas del mundo, incluso al nivel de Francia, Inglaterra, etc. Donde sin importar qué, el aficionado mexicano goza por ir al estadio a ver o ya incluso quién sabe si ver, el decir que estuviste ahí y siquiera ver el partido ni vivirlo. Cuántas veces dicen que México juega de local donde se pare (particularmente en USA), una gran mentira, pues la realidad es una completamente diferente, solo se hace bulto y se llenan estadios, más no se genera presión en absoluto al rival, al contrario, a veces los pocos aficionados rivales presionan mucho más que los miles de aficionados mexicanos en el estadio.
Pues esta “Selección Mexicana” es más un producto absorbido totalmente por el mercado estadounidense, donde la identidad de su país de origen está quedando totalmente relegada y elitizada.
Extendiendo el apartado de nuestra cultura, hay que hablar de la pésima formación deportiva que hay en nuestro país, una a la que hablando claro, le encanta jugar y ver fútbol porque este bendito deporte es uno de los MÁS fáciles de practicar y a pesar de ello, no sabemos realmente comprender este deporte; un país que ocupa los primeros puestos en obesidad y enfermedades cardiorrespiratorias, donde se limita el poder practicar de manera plena y de calidad el deporte. ¿Cuántas veces no se te limitó en la escuela patear una pelota?, ¿Cuántas veces solo los profesores de educación física te enseñaron otro deporte como es?, ¿Cuántas veces tenías que pedir permiso para JUGAR en la cancha de tu casa?, ¿Cuántas veces las instituciones te brindaron un material y espacios adecuados para hacer deporte o de igual manera jugar fútbol?, preguntas como estás seguiría escribiéndolas, pero la realidad es que el decadente nivel de nuestro fútbol profesional incluye una serie de MUCHOS factores que convergen en un producto malo, pero que seguimos alimentando sin una postura critica y cero exigente.
Pues la formación de un deportistas surge desde la niñez, la mentalidad, las cualidades técnicas, físicas, anaeróbicas, etc. Algo que lamentablemente no hay en nuestro país, un país que se está quedando anticuado en este tipo de proyectos para los niños, donde sí, tenemos grandes deportistas en otras áreas, pero lamentablemente tampoco se les apoya ni les brindamos la atención.
Hoy México tiene muchas cosas que replantearse, no solo por parte de los dirigentes que sabemos no entienden mucho de fútbol más que de negocios ganar y solo ganar, un México injusto para que el verdadero talento sea potenciado, un México con una cultura deportiva carente, un México que también tiene que despertar o reflexionar en cómo consume un producto y si de verdad es bueno para exigir uno mejor, uno en el cual tienes derecho de exigir más, un México con demasiados problemas sociodemográficos que quizá primero hay que resolver para posteriormente poco a poco ser potencias deportivas en TODOS los deportes (pues recordemos que primero lo primero), particularmente en este que tanto nos apasiona.
Ojalá algún día ver tanto a nuestra selección (y deportes en general) como nuestras infancias (que son el futuro) con un país más estructurado particularmente en este tema, el deportivo y cómo se les enseña, con qué métodos, con qué valores, con qué mentalidad, etc.
Al final esto es una simple opinión abordada desde una perspectiva con determinadas características y un contexto que me lleva a pensar así, quizá estos no sean los problemas, o quizá sí, simplemente queremos conocer su opinión ya sea para expandir o modificar totalmente la perspectiva, por lo que aclaramos que no tenemos la verdad absoluta.
-Nota por: Seiler G.